La realidad en diferentes lenguajes


En una clase de literatura de la universidad tuve la oportunidad de escuchar a un profesor, doctor en letras cabe destacar, que en el estudio del lenguaje, desde un punto de vista filosófico, se debatían dos posturas o paradigmas, uno de ellas era que el lenguaje era un mecanismo desarrollado por la humanidad para describir su realidad, el otro paradigma consideraba que el humano construía la realidad de acuerdo al lenguaje. Es otras palabras, el hombre comprendía su entorno y lo registraba, algo que es lógico, pero la otra postura sugiere que el hombre comprende su realidad de acuerdo a como la ha descrito, por lo que en ese caso, la realidad puede ser vista de varias maneras, de tantas formas como lenguajes se consideren.

Para aquel momento la afirmación no pasó de ser solo curiosa, hasta que con el tiempo pude develar lo que entrañaba. He tenido la oportunidad de estudiar 3 idiomas adicionales, aparte del español que es mi lengua nativa, el Inglés, Chino Mandarín y Portugués, en ese orden. Cuando llevas tiempo practicando varias lenguas te das cuenta que no lo puedes traducir todo, es decir, que para verdaderamente interiorizar un lenguaje debes ver la realidad como la perciben los que están en esa cultura, también debes pensar en ese lenguaje y olvidar ese gasto de energía innecesario que provoca la constante traducción a tu lengua nativa, es decir, si aprendes inglés, piensa en inglés, piensa como los americanos, los ingleses, si aprendes chino mandarín, aprende como los chinos, conoce las raíces y el porqué de sus costumbres y esa conexión te favorecerá muchísimo, además de que sabrás expresar tus ideas con más claridad y con las palabras correctas.

Cada cultura, cada idioma tiene su particularidad, he notado que el inglés suele ser más abierto en torno a los significados de las palabra, más colapsado, más lógico y radica allí quizás su facilidad para muchos. Con menos palabras, más significados por palabra y con una sintaxis bastante lógica y simple. Pero pienso que esa forma de comprender la realidad ha contribuido a que las personas de las culturas herederas de esta lengua tiendan a ser un poco más cerradas o un poco más frías al expresar sus sentimientos en comparación a la efusividad y pasión que rebosa el español y las culturas latinas en general.

Les contaré una anécdota se ajusta a lo que nos ocupa, por ejemplo, cuando era joven, en la típica clase de inglés de la escuela se te explicaba el significado o el uso de alguna palabra, supongamos en este caso la palabra “turn”, que seguramente a los que saben inglés sabrán que se refiere a giro, era clásico notar que si ibas a un diccionario o la profesora lo ilustraba, veríamos una lista de palabras como esta, traducción de “turn” en español: giro, vez, vuelta, turno, curva, viraje, oportunidad, revolución…, la lista de palabras podía ser bastante larga en algunos casos, y entonces yo me preguntaba, giro es una cosa, vuelta también es otra, curva, viraje…, todas esas palabras en español tienen un valor individual y un peso y para mi resultaba criminal desplazarlas todas para asociarla a una palabra y que por contexto supiera a que se refería en cada ocasión. Con el tiempo vas madurando y te das cuenta de la belleza y la simplicidad que esconde el inglés y también el contacto con su cultura y su forma de pensar te lleva comprender las razones que motivaron el lenguaje.

Por otro parte, quiero contrastar con el idioma Chino, que a pesar de tener varios dialectos, la escritura es universal y homogénea, por lo que los conceptos y la sintaxis es universal independientemente de la región de China o la cultura donde se use este idioma. Los chinos por su parte aprendieron a expresar más con menos, un carácter en sí mismo, esconde una figura, una historia y un significado, puedes leer la motivación de una la palabra o carácter en los trazos que lo conforman y hallas de nuevo la belleza de otro idioma, en este caso del chino. Una palabra tan básica como estudiar esconde en su trazo elementos que refieren a un techo y a las matemáticas, motivado a que los chinos piensan que el estudio debe darse en un lugar con techo y que la matemática es uno de los conocimientos más valorados por encima de otras ciencias naturales o artes.

El idioma Chino, no atiende a tiempos verbales y posee una gramática bastante reducida respecto al español, algo que me dio un respiro durante su estudio porque debía concentrarme en aprender caracteres en lugar de aprender elementos gramaticales, sin embargo llama la atención el componente jerárquico que tiene esta lengua, ya que muchos radicales o caracteres son usados de acuerdo a la importancia o valoración de algún concepto, denotando un aspecto de la cultura china que ha sido heredado desde los tiempos imperiales. Una constante común en este idioma es la tendencia a clasificar todo y debemos entender que desde tiempos ancestrales, los chinos han sido muy buenos observadores y registradores de eventos que suceden en su entorno.

Visto desde el español, un idioma sin tiempos verbales, sin una sintaxis gramatical organizada y con significados ambiguos de acuerdo al contexto parece una locura, pero cuando comprendes la cultura china y las maravillas que esconde, entonces notas que no son necesarios los tiempos verbales, ni las expresiones compuestas, ni los plurales o singulares para decir lo que quieres decir y encuentras una nueva manera de ver la realidad, es decir, piensas en chino.

No expondré mis conclusiones sobre el portugués porque llevo poco tiempo practicándolo, sin embargo su gente, su cultura y su musicalidad me encantan y tengo deseos de aprender a pensar en portugués, de ver la realidad como la perciben ellos.

Entonces con tan solo esos tres idiomas, pude comprender mejor la realidad de muchas cosas e incluso precisar mejor y comunicarme mejor en mi propia lengua nativa, pero debo admitir que no hay nada como pensar en español, es sencillamente el lenguaje de musa, de pasión, de amor y con el que siento que cualquiera puede expresar al detalle lo que verdaderamente lo que siente. Tenemos palabras para casi todo, hemos definido tantas cosas que hasta uno mismo sigue aprendiendo palabras nuevas cada día y llevamos toda la vida con esta lengua.

En una ocasión, un célebre profesor de matemáticas de mi universidad, solía decir que la realidad es como un poliedro de caras infinitas, ahora yo uso esa frase para decir que cada lenguaje es una cara de ese poliedro, es decir, una parte de la realidad.

Ama tu lengua, descúbrela, aliméntate de sus conceptos y sus formas, aprende varias lenguas, comprende varias formas ver las mismas cosas para que estés cada vez más cerca de llegar a ver la realidad.

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