Publicación aniversario


Configurando los DNS de mi dominio con el fin de apuntarlos hacia otro servicio de alojamiento web me he percatado de la antigüedad de mi registro. Dentro de poco cumplirá un año este sitio web, un año en los que he aprendido mucho más de lo que esperaba y he evolucionado en aspectos que nunca imaginé.

Mirando el camino recorrido me doy cuenta que hace un año no sabia con exactitud qué quería hacer o cómo lo iba a hacer, lo  que tenía claro es que deseaba iniciar algo.

Poco antes de introducirme formalmente a la tarea de la publicación web me fui documentando lo más que pude sobre todo lo que involucraba la creación, configuración y mantenimiento de una
página web. Hace mucho tiempo que me interesaba el tema pero nunca tomaba el paso decisivo.

Siempre sentí curiosidad por saber como se veían la web desde el lado de quienes producen la información, ya estaba hastiado de ser un consumidor, deseaba crear y aportar conocimiento, experiencias u opiniones en un formato que involucrara más compromiso que el que te puede
proveer el mundo de las redes sociales.

Para marzo del 2016 estaba aprendiendo todo lo necesario para incursionar en la construcción de un sitio. Siempre he tenido bastante habilidad en lo que a tecnología se refiere ya que siempre me he preparado en esa área. En aquel momento todo mis intereses estaban puestos en pulir mis conocimientos en todo lo referente a:  CMS, hostings, dominios, seo, HTML, Javascript, Wordpress, Blogger, plantillas, etiquetas, derechos de autor, licencias creative commons, propagación de información, búsquedas, diseño gráfico, edición de vídeo...

Por mucho tiempo había acumulado material para publicar: artículos, ensayos, fotografías, vídeos, pero no lo había organizado adecuadamente y tampoco me había preocupado por implementar un procedimiento estándar para procesarlos. Cuando comencé a organizar toda mi información poseía cerca de 1 terabyte de datos. Siempre suelo registrar todo tipo de información, financiera, académica, audiovisual y a menudo suelo incurrir en la mala práctica de hacer muchas copias de un mismo contenido para evitar pérdidas por lo que estuve buen tiempo eliminando y depurando los datos de manera que pudiera aprovechar al máximo todo ese tesoro de información que había almacenado por años. Pase de tener 1 Terabyte a tener cercaa de 300 GB, es decir, una significativa reducción de más del 200%.

Al poco tiempo de tener mi información bien organizada el siguiente paso fue hacer mi propio sistema de carpetas. Dado que me había propuesto gestionar un sitio web pensaba que lo mejor era tener toda la información no sólo organizada sino que fuera también fácilmente administrable de modo que no tuviera que invertir más tiempo de lo necesario en buscar la información para arrancar mis proyectos, convirtiendo el proceso de publicación en una tarea con la mayor eficiencia posible.

Para poder aprovechar todo el material audiovisual que había registrado estuve por varios años familiarizándome con técnicas de grabación y estilos de fotografía, pero el año pasado mis intereses estaban orientados en aprender a utilizar profesionalmente una herramienta de edición de vídeo y una de diseño gráfico que me permitieran expresar mi creatividad y construir un estilo para presentar mi contenido. Opté por elegir productos de software libre para abaratar costos y poder asegurar la continuidad de mis proyectos a largo plazo.

Quizás la etapa de aprendizaje sobre técnicas de diseño gráfico y edición de vídeo fue una de las más largas ya que era el área con la que estaba menos familiarizado. Tenía un montón de ideas que deseaba implementar pero no tenía el método bien definido para llevarlas a cabo. Poco después
de que perfeccione mis conocimientos me di cuenta de lo indispensable que es hoy en día saber de diseño gráfico y edición de vídeo. No son pocas las veces en la que debemos promocionar  o vender algo, hacer eco de una idea, un evento o un proyecto y son en esos momentos en el que las habilidades que se tienen en diseño gráfico o edición audiovisual se agradecen bastante.

Ya contando con un material tentativo para publicar el siguiente paso fue la de la construcción de la página como tal. Siempre solemos tener una idea de lo que queremos de acuerdo al tipo de contenido que pretendemos publicar, las referencias que obtenemos de sitios web similares y nuestros propios gustos y filosofía, sin embargo la diferencia entre lo que queremos y lo que es adecuado para nosotros es muy grande y solo con el tiempo llegamos a comprender lo que realmente necesitamos y llegar
a una eficiencia optima.

Solía tener predilección por los estilos de plantillas web estilo revista o rejilla, pero al poco tiempo me di cuenta de la dificultad que se tiene para rotar el contenido en este tipo de plantillas dado que la mayoría han sido pensadas para publicar con una frecuencia muy alta. El otro contratiempo que me encontré fue que ese estilo de páginas web suelen terminar sobrecargándose de información y por ende su rapidez de carga disminuye significativamente. Después de tanta búsqueda, a mitad del año pasado encontré la plantilla con el diseño que estaba buscando y ésta en su momento me dejó entretenido explorando sus alcances, configurando el tamaño correcto del sitio y la disposición adecuada para mostrar contenido bajo la premisa de una frecuencia de publicación que pudiera ser entre una publicación por semana hasta una publicación al mes.

La necesidad de ajustar mi contenido bajo mis propias reglas me llevo a aprender más cosas sobre HTML y Javascript orientado a la publicación web. A medida que más crecían mis necesidades, se iban expandiendo mis alcances en programación bajo estos dos lenguajes.

Una vez definida la estructura base de mi pagina web lo que quedaba era ver que podía hacer para mejorar el alcance de mis publicaciones, aquí entra en juega las famosas técnicas SEO y la propagación por redes sociales. Integrar el público potencial con mis redes, con mi página web y hacerles llegar mi contenido, mis historias y experiencias, esto último se convirtió en una de las actividades más interesantes porque al cabo de un tiempo comienzas recibir las interacciones de tu publicaciones y en el proceso sueles recibir una retro-alimentación que te permite visualizar los temas que puedes desarrollar en el futuro para aumentar tu publico y pensar nuevas formas de presentar tu contenido para atraer más trafico.

Cuando comenzó el 2017, comencé a dedicarme a mejorar la calidad de mis publicaciones. Solía subestimar el trabajo de quienes se dedican a la publicación web, la mayoría del contenido que puedes encontrar suele ser poco original, mal presentado e incluso con errores, pero estando ahora del lado del editor me di cuenta que para que un contenido cumpla con todos esos criterios de calidad requiere una inversión de tiempo y energía considerable, algo que pocas veces se puedes realizar si no tienes una dedicación exclusiva al proyecto. Poco a poco fui mejorando mis técnicas de redacción,
la forma de abordar los temas, de presentarlos, de compartirlos de modo que sin necesidad de un editor pueda en algún momento alcanzar un nivel de calidad aceptable.

Después de concentrarme en la mejora del contenido, no pasó mucho tiempo para que terminara adoptando la filosofía minimalista. Comprendí que si estaba buscando un sitio web rápido y orientado a la lectura de su contenido entonces debía apuntar a un estilo que me diera ambas propiedades y que además fuera de fácil gestión, por ello el minimalismo se cruzaba como la ruta a seguir para el estilo de sitio web.

Podría decir que la última etapa en el proceso de construcción de mi sitio web estuvo orientada a encontrar el tamaño ideal y la frecuencia más ajustada a mis posibilidades. A veces tenemos como meta publicar cada día o varias veces a la semana, pero entre los compromisos del día a día, la
universidad o la falta de inspiración terminamos registrando logros menores a las expectativas iniciales. Por ello establecí una frecuencia de publicación realista sin caer en la trampa de proponerme cuotas difíciles de cumplir que terminaran agotando mi motivación de escribir. Poco después de sincerarme comencé realmente a disfrutar la redacción de las publicaciones y a reflexionar sobre muchos temas en el proceso, una combinación que creo que puede aportarme muchos beneficios a largo plazo.

Solo hasta hace un mes me propuse integrar de forma estable y definitiva alguna plataforma de publicidad. Para muchos la única motivación para llevar adelante un sitio web es la de obtener un ingreso adicional a través de la publicidad que se visualiza en la pagina, hasta ahora no creo que se convierta para mí en una fuente de ingresos significativa. Por la información que manejo son pocos los casos de páginas web que alcanzan un ingreso considerable mostrando publicidad que no entorpezca la interacción de los lectores con el sitio web.

Mi primer año gestionando este sitio web me dejado sin duda con grandes enseñanzas. He aprendido a invertir la energía de una forma más inteligente, a priorizar correctamente la tareas, a aprovechar mejor las herramientas disponibles para crear algo valioso, a reflexionar sobre muchos temas que de otro modo quizás no hubiera colocado atención y organizar mejor mis ideas.

Ya con una metodología establecida, apunto que este año voy a poder aportar aún más a este sitio, pienso colocar una categoría adicional para publicar cuentos e historias de ficción en los que he estado trabajando y aportar más contenido técnico relacionado con los temas que me apasionan.

Hay estadísticas que reflejan que un gran porcentajes de sitios web suelen ser abandonados antes de terminar su primer año de vida, me alegra confirmar que he podido superar gran parte de los
obstáculos que se le presentan a un editor web y mantener vigente mi dominio por más de un año. Espero seguir compartiendo y publicando mis ideas a través de esta ventana por mucho
tiempo, interesantes proyectos aguardan este año.




Comentarios