¿De dónde proviene la prohibición del incesto?


Cuando oímos la palabra incesto es altamente probable que asociemos este concepto con una constelación negativa de palabras como: abominable, reprobable, censurable, prohibido…. Pero, ¿de dónde vino tal asociación, ¿por qué las personas instintivamente rechazan el incesto? Quizás en una edad más temprana este cuestionamiento habría respondido que el origen de tal connotacion lo asignó religión. La mayoría de las creencias religiosas suelen coincidir sobre esta práctica en la vida del hombre, en el caso de la religión católica la Biblia deja claro a los fieles la prohibición de tal acto, pero sabemos que el dominio de las religiones tal y como las conocemos ahora es algo relativamente nuevo con respecto al surgimiento de la especie humana, entonces el argumento de la religión no es suficiente para determinar la razón por la cual el incesto tiene una connotación negativa.

Investigando un poco las sociedades medievales, me di cuenta que el incesto era permisible en muchos ámbitos. En aquella época permitian relaciones incestuosas en algunas monarquías, como los miembros de la realeza generalmente se consideraban representantes de los dioses o entidades divinas en la tierra, no estaba bien visto que estos personajes se ligara o procrearan con súbditos que consideraban como simples mortales, lo curioso es que era una práctica permitida solo a los poderosos pero prohibida a las masas.

Entonces, ¿de dónde vino la noción en las sociedades medievales de que el incesto era algo malo? Para acercarme a la respuesta debía investigar un poco más en el pasado.

Me concentré en el comportamiento de algunos grupos primitivos, indígenas, tribus, clanes. Parece ser que todos de manera instintiva, sobre todo aquellas grupos que se caracterizaban por tener estructuras sociales más organizadas y jerárquicas, admitían el tabú de la prohibición del incesto, pensé que tal vez la biología me diría algo al respecto. Un argumento válido podría ser que desde temprano los humanos comenzaron a notar extrañas características en las criaturas que provenían de las uniones de individuos de la misma familia y así quizás comenzaría el tabú, pero si recordamos a las sociedades medievales, ellos mantenían esta práctica sin resultados perjudiciales entonces no tiene mucho sentido el argumento.

Se ha comprobado que aunque existe una alta probabilidad de que la criatura resulte con algún problema, las procreación entre hermanos o familiares cercanos sólo provoca que se expresen de manera más intensa los genes tanto dominantes como recesivos, por lo que en el hipotético caso de que ambos individuos tengan solo características o genes buenos, seguirán reproduciendo esas buenas cualidades genéticas en las generaciones posteriores y quizás los miembros de las monarquías lo intuyeron y se reservaron para ellos esa particular práctica para asegurar la perpetuidad de su supremacía.

Si el argumento biológico no me ofreció una respuesta satisfactoria en la búsqueda de la razón de la impopularidad del incesto entre los humanos, la antropología si fue capaz de postular una explicación que encajara en todo este dilema.

Edward Taylor, antropólogo, mencionó en una de sus teorías, que el tabú del incesto quizá surgió espontáneamente entre las sociedades primitivas y básicamente la humanidad se dividió en dos grupos desde ese momento: el grupo que introdujo el tabú y el que no.

Con los años el grupo que introdujo la prohibición sobrevivió mientras que los que mantenían esta práctica fueron pereciendo, esto se debe a que al incluir la prohibición de procreación entre parientes, los individuos se encontraban obligados a ligarse con personas de otros clanes, grupos o tribus cuya interacción o lazos permitía una comunicación, seguridad, información e intercambio que con el tiempo resultaba provechoso provocando que estas sociedades surgieran más rápido, mientras que los grupos que no prohibieron el incesto, se fueron aislando y haciéndose más vulnerables y débiles, por lo que el grupo que terminó resultando más apto fue el que incluyó la prohibición.

Otra teoría apunta a que la razón de la prohibición del incesto está asociada a que esa norma obligaba a los individuos del grupo a apartarse del núcleo familiar o materno, es decir, forzaba a vivir por sus propios medios en el entorno hostil, haciéndolo también biológicamente más fuerte y hábil.

Esta última teoría complementa muy bien a la anterior y creo que ambas son una muy buena explicación de porqué el incesto no es popular históricamente y curiosamente no fue la religión o la biología quien dió a mi paracer con la respuesta más lógica, sino que vino de la mano de la muchas veces olvidada antropología.

© Alejandro Guipe | Derechos Reservados.  http://alejandroguipe.com

Te invito a ver también:

La trampa de las redes sociales y los teléfonos inteligentes

Te busco

Ruta a Río Brito

Mientras dormía

Paradas sin memoria

7 consejos para aprender un nuevo idioma